Prosperidad

Todos los seres humanos desean manifestar su vida en plenitud. Todos los seres humanos desean amar y ser amados. Todos los seres humanos desean vivir en un perfecto estado de salud, en un ambiente protegido, hermoso, y estable, y desarrollar actividades, oficios o trabajos, que les permitan expresar al máximo su potencial físico, intelectual, emocional y espiritual. Sin embargo, si observamos a nuestro alrededor, vemos que en la madurez de la vida, la mayoría de las personas viven una vida rutinaria, y a veces, apenas, medianamente satisfactoria. Según estadísticas de los EEUU, si se toma como referencia un grupo de 100 personas al inicio de sus carreras, al cabo de 40 años, sólo uno de ellos será rico, 4 tendrán seguridad financiera, 5 continuarán trabajando, no porque lo deseen, sino porque tienen que hacerlo, 36 habrán muerto, y 54 estarán en la banca rota, dependiendo de algún tipo subsidio de gobierno. (The Science of Getting Rich Seminar/ Bob Proctor & Authors). Esta alarmante estadística, es aún más dramática en los países subdesarrollados.

La más elevada visión que una persona puede tener de sí misma, se manifiesta y emerge en su realidad, cuando cuenta con todo lo necesario para desarrollarse en plenitud. ¿Qué es entonces, todo lo necesario?
Según el teórico de las motivaciones, el Psicólogo Abraham Maslow, a medida que satisfacemos nuestras necesidades básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados. Esta jerarquía de necesidades va desde las necesidades biológicas hasta la auto realización (Ver diagrama a continuación).

Pirámide y Jerarquía de Maslow

Pirámide y Jerarquía de Maslow

Por lo tanto, un ser humano se centrará primariamente en obtener satisfacción a sus necesidades de alimentación, descanso, sexo, etc. Una vez que éstas estén satisfechas, se preocupará de las necesidades de seguridad, tales como trabajo, salud, hogar, y en su anhelo de evolución, satisfacción y plenitud, llegará finalmente a enfocar su atención y dedicación, en su propia auto realización.

Todos los seres humanos sienten el impulso inherente de desarrollarse plenamente y buscar su auto realización, y desde esta perspectiva tienen el deber para consigo mismos, de crear los medios y recursos que les permitirán cumplir con este propósito. Una persona que se desarrolla, se expresa y se realiza como tal, ofrece a los demás el fruto de su propia evolución, tanto en su relación con los demás, como en el aporte que realizará a la sociedad.

Hemos nacido como seres humanos libres, con el propósito de realizarnos, ser felices y amar, y merecemos como tales el regalo de la abundancia de la vida.

Cuando las personas comprenden que pueden elegir vivir una vida plena, comprenden también que merecen el regalo de una vida plena, en abundancia material, emocional y espiritual. Es un hecho que cuando no hemos conseguido una estabilidad básica en la vida, muchos de nuestros mejores sueños se ven truncados, y resulta difícil en esas condiciones, experimentar un sentimiento de paz y plenitud interior.

En una sociedad notoriamente compleja como la nuestra, altamente tecnologizada y globalizada, para que una persona logre desarrollar su máximo potencial, y pueda realizar sus mayores sueños y visiones, necesitará disponer de la estabilidad financiera que le permitirá acceder a los recursos que requiere para desarrollar su potencial, así como acceder a la tranquilidad necesaria de saber que sus necesidades biológicas y de seguridad están resueltas. Para esto requerirá desarrollar su habilidad para atraer y manifestar la prosperidad en su vida.

Una de las primeras cosas que se necesita comprender es la importancia de contar con suficientes medios económicos, como para proveerse de todo lo necesario para el desarrollo. Los medios económicos permiten por ejemplo, conseguir la ropa que nos hace sentir cómodos y dignos, comprar la casa donde viviremos en pareja y que reunirá a la familia, educarnos para comprender nuestra propia naturaleza, o desarrollar un talento musical que deleitará nuestra alma y el alma de otros; o un talento médico para sanar. También permite llevar nuestras ideas más allá de los límites de nuestro medio u hogar, y compartir nuestro desarrollo con el medio social.

La prosperidad obedece a leyes financieras y espirituales. Como todas las leyes, éstas están sujetas a reglas, métodos, conocimientos, que son posibles de aprender y utilizar.

En este blog recorreremos el camino hacia la prosperidad, explorando y compartiendo el conocimiento, la información y experiencia relevante relacionada con el tema. Su propósito es mostrar que cada persona que desee intensamente atraer la paz y prosperidad a sus vidas, que puede lograrlo si se dedica a comprender y aplicar sus leyes.

¡Bienvenidos!